Descargar Félix. Un hombre en la tierra, Carlos López Otín

Libro: Félix. Un hombre en la tierra Autor: Carlos López Otín Editorial: GeoPlaneta Género: Ciencia Páginas: 384 Valoración:
(4/5) - 443 Comentarios

Para descargar este libro es necesario crearse una cuenta gratis

Sinopsis

Félix. Un hombre en la tierra: legado, aporte, influencia y honor a quien lo merece

 

F√©lix, un hombre en la tierra es un libro en honor a uno de los hombres m√°s respetados, y recordado en toda Espa√Īa, en esta entrega publicada por la Editorial: GeoPlaneta de tem√°tica que incluye ciencia y divulgaci√≥n, tiene la intenci√≥n, en sus m√°s de trescientas p√°ginas, de honrar la memoria de Feliz Rodr√≠guez de la fuente, y¬† su legado a trav√©s de distintas secciones, ilustraciones, y documentos, que comienza con el pr√≥logo de la autora, Odile Rodr√≠guez de la Fuente, bi√≥loga e hija de F√©lix Rodr√≠guez de la fuente, seguidamente se anexa un pr√≥logo m√°s de Mar√≠a S√°nchez y rematar la introducci√≥n con el siguiente eslogan: ‚ÄúNadie mejor que uno para presentarse.¬†

Al lector se va a encontrar con once cap√≠tulos que desnudan el pensamiento de un hombre que dej√≥ un legado medioambiental en toda Espa√Īa, empezando por ‚ÄúSobre la piel de la tierra‚ÄĚ, seguidamente en el segundo cap√≠tulo se trata ‚ÄúLa palabra, para luego ir directamente con registros e investigaciones que dej√≥ F√©lix Rodr√≠guez de la fuente ‚ÄúAnotaciones de un bi√≥filo‚ÄĚ, y ‚ÄúEl anillo del rey Salom√≥n‚ÄĚ.¬†

El quinto cap√≠tulo del libro se refiere a su vida personal, profundizando en ‚ÄúLa soledad del hombre‚ÄĚ, seguidamente ‚ÄúLa aventura de la vida‚ÄĚ y‚ÄĚDestructores de la vida‚ÄĚ, conforman el sexto y s√©ptimo cap√≠tulo, para continuar con un despertar titulado ‚ÄúLa nueva conciencia‚ÄĚ, el noveno cap√≠tulo es sobre ‚ÄúEl hombre y la tierra‚ÄĚ, para seguir con ‚ÄúYo soy…‚ÄĚ y por √ļltimo ‚ÄúPalabras para F√©lix‚ÄĚ. Ahora bien, el libro incluye Notas y un peque√Īo apartado de ‚ÄúLa autora‚ÄĚ, en este libro tambi√©n hay testimonios de personalidades de todos los √°mbitos que enaltecen la figura de F√©lix Rodr√≠guez de la fuente como: Andreu Buenafuente, Rosa Montero, Jes√ļs Calleja, Juan Luis Arsuaga, etc.

El eje sobre el que pivot√≥ la existencia intr√©pida y arrolladora de mi padre fue, sin duda, su infancia. Un despertar a la Vida que liber√≥ todo el potencial con el que naci√≥ aquel ni√Īo castellano, un 14 de marzo de 1928. Cada ser humano que nace encarna una nueva oportunidad, que expresa todo lo que podr√≠amos aspirar a ser como especie. Como F√©lix mismo dec√≠a, ¬ęun ni√Īo de hace 50 000 a√Īos, sacado de una caverna paleol√≠tica y llevado a una universidad norteamericana, por ejemplo, habr√≠a podido transformarse en un Einstein¬Ľ. Y as√≠ es. Qu√© duda cabe de que somos producto de ambos, de nuestra herencia gen√©tica y del ambiente que nos nutre, pero lo √ļnico sobre lo que podemos influir, de momento, es lo segundo. Y aqu√≠ se centra uno de los mayores dilemas de la humanidad a lo largo de su historia: la educaci√≥n, la crianza, el entorno y los valores con que modelamos ese potencial, para que las nuevas generaciones sean, al menos, un reflejo mejorado de lo que somos. Por ello, cuando ante nosotros se ofrece la oportunidad de escudri√Īar cu√°les fueron las claves que dieron lugar a un fen√≥meno ‚ÄĒtotalmente fuera de su tiempo‚ÄĒ que logr√≥ iluminar y despertar a una sociedad adusta, estimulando, adem√°s, el potencial de toda una generaci√≥n de ni√Īos y j√≥venes, debemos analizarlas con cierto detenimiento‚ÄĚ.

El Libro

Este libro recopila toda una vida desde el respeto, la documentación, relatos, anécdotas y los aportes que dejó un hombre al que se le conoce como al amigo de la naturaleza. Además, contiene la reproducción de algunas páginas
ilustradas de los Cuadernos de campo de Félix Rodríguez de la Fuente, y también algunas páginas
ilustradas de los cuadernos de rodaje de El hombre y la tierra, y fotograf√≠as del archivo personal del protagonista del libro, y para adornar a√ļn m√°s su legado contiene preciosas ilustraciones creadas √ļnicamente para el libro de la mano de Christa Soriano.

Muchos de los ornit√≥logos y naturalistas, sobre todo los que tenemos m√°s de 40 a√Īos, hemos sido ni√Īos pajareros. Nunca podr√© olvidar, y seguramente fueron decisivas en mi definitiva vocaci√≥n, las jornadas infantiles de pajarero por los montes y p√°ramos de mi pueblo. Sab√≠amos los ni√Īos montaraces muchas cosas de las aves. Cosas que, m√°s tarde, con el estudio y la lectura, han ido adquiriendo morfolog√≠a cient√≠fica. Sab√≠amos todos los ni√Īos pajareros de Poza de la Sal que los huevos de la t√≥rtola, de la paloma brav√≠a o de la torcaz no pod√≠an recibir el aliento, porque el ave propietaria los aborrec√≠a indefectiblemente. Nos acerc√°bamos en silencio, conteniendo la respiraci√≥n, nerviosos y envarados hasta el rosal silvestre que hab√≠a abandonado, como una centella, la gr√°cil t√≥rtola. Y en el nido sucinto, casi esquem√°tico, apenas una docena de palitos entrecruzados, ve√≠amos dos huevos blancos y tr√©mulos. Al d√≠a siguiente, normalmente, ya no estaban, pese a contener la respiraci√≥n y asomarnos al nido sin pronunciar una sola palabra. La madre hab√≠a abandonado la puesta, las urracas se hab√≠an comido los huevos y el desencanto infantil era may√ļsculo. Lo que nosotros no sab√≠amos es que tanto la facilidad para aborrecer los huevos como lo elemental de los nidos estaban en el fulcro de toda una estrategia de la biolog√≠a reproductora de las colombiformes, que se basa en la extraordinaria facilidad de las puestas y las crianzas repetidas. A los pocos d√≠as de aborrecer un nido, nuevo celo, nueva construcci√≥n, nueva puesta, nueva crianza. Y as√≠, la t√≥rtola turca ha llegado en Inglaterra a realizar cinco cr√≠as consecutivas, sacando adelante una media de 10 polluelos en un solo a√Īo‚ÄĚ.

No hay mejor manera de honrar la memoria de alguien que conmemorando su legado, resaltando su valor y contenido y plasmarlo de una manera respetuosa, cient√≠fica y conmovedora a trav√©s del tiempo. Es as√≠ como su hija se ha planteado hacerlo para mantener viva la memoria de su padre, que no fue m√°s que un amigo, comunicador, amante de la naturaleza y el arte y en sus propias palabras, el mayor naturalista de nuestra historia, que fue tambi√©n comunicador, antrop√≥logo, fil√≥sofo, visionario, agitador de conciencias, y qui√©n signific√≥ para Espa√Īa un despertar colectivo que cambi√≥ la vida de muchas personas.

B√ļsquedas Relacionadas

Félix. Un hombre en la tierra pdf, Félix. Un hombre en la tierra pdf gratis, Félix. Un hombre en la tierra epub, Félix. Un hombre en la tierra epub gratis, Félix. Un hombre en la tierra Carlos López Otín